Vender por vender

Una de las cosas que más me molesta es que, pagues una cantidad de dinero por un producto o servicio y luego no cumpla las expectativas.

Hace unos días, viendo un programa mostraban cómo trabajaba una “Asesora de Imagen” la parte del estilismo, se comentaba que, dentro del gabinete tenías diferentes opciones, con diferentes precios; hasta aquí bien.

El problema viene cuando una de las chicas que está eligiendo vestuario de fondo de armario afirma ante el entrevistador que ella no gasta más de 50 euros en ropa y la estilista, lo primero que hace es mostrarle una chaqueta de 600 euros.

Cierto es que, cada maestrillo tiene su librillo, que yo aún no tengo un gabinete como tal de asesoría, tiempo al tiempo; pero lo que tengo muy claro es que lo más importante en comercio es saber escuchar, ser sincero y adaptarte a las necesidades del cliente.

Por ejemplo, actualmente yo trabajo en Decathlon y ni se me pasa por la cabeza vender un reloj de 500 euros, a un cliente que viene únicamente a por uno que simplemente le de la hora y las pulsaciones, porque no, porque eso crea una insatisfacción al cliente y no sólo hace que no vuelva, si no que hable mal de los servicios ofrecidos.

La asesoría de imagen es un campo casi completamente desconocido en España y no tiene por qué ser algo sólo accesible a unas pocas personas y, lo más importante, no ha de crear insatisfación, hay que crear ilusión.

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