Carta a un desconocido …

Dices que no sé buscarme la vida, que necesito un hombre en ella, que soy una fracasada por tener un trabajo con el que llego justa a final de mes sin poder ahorrar, que soy una bruja, una mala persona y que por ello me merezco todo lo que me pase.

Dices que estoy acomodada en un trabajo, según tú, sin futuro y con una perra, que también según tú, sólo me da gastos y problemas; que por su culpa no puedo disfrutar de algunos sitios o de una casa mejor. Pues bien, hoy, respondo yo.

Llevo buscándome la vida prácticamente toda ella, aprendiendo sola a no rendirme, aprendiendo sola a caminar por la vida, a centrarme en un objetivo y a alcanzarlo sin que nada ni nadie me detenga; aprendí a caminar sola todos esos veranos que primero tocaba irse de campamento y luego al pueblo, donde no tenía a nadie más que a mis abuelos. Aprendí a que, a pesar de todo el acoso escolar que sufriese tenía que ir día a día al colegio, tenía que pasar ésa mala etapa para poder luego disfrutar de lo que realmente quisiese estudiar. Aprendí que en esta vida todo tiene un precio y que muchos de esos precios se pagan con dinero, por eso, desde que tuve la edad legal para ponerme a trabajar lo hice compaginando con los estudios.

Con 24 años salí de casa de mis padres y me fui a un lugar no muy lejano donde conocía a la gente, donde la gente me conocía, donde creía que era querida y donde pensé que sería bien recibida … ¡Qué gran equivocación!, pero me fui sola y un par de años más tarde, volví sola. Un año más tarde decidí volver a marcharme, también sola, pero esta vez a un lugar lejano, donde no conociese a nadie, donde nadie me conociese, donde poder empezar de cero, donde poder crear una nueva historia.

Llegué con mis ahorros y algo de ropa y no sólo conseguí un trabajo, si no que además conseguí mantenerlo; un trabajo en el que me hacen sentir útil, en el que me siento arropada y apoyada, un trabajo del que me siento muy orgullosa porque en él intento mejorar día a día como persona y como trabajadora y sí, llego justa a finales de mes, a penas consigo ahorrar 20 euros a final de mes, pero llego SOLA.

¿qué de veces repito sola, verdad?, es para que te quede bien claro que no he necesitado nunca nada de ningún hombre, ni prácticamente de nadie para conseguir lo que me propongo; mi meta en esta vida, por muy tópico que suene es ser feliz y cuando consigo ser feliz admito a otra persona en mi vida, en este caso un hombre como mi pareja, pero porque yo elijo querer estar con alguien, no porque necesite de ése alguien para mantenerme en el día a día, ni para ser feliz.

Por eso lo siento, pero no me siento una fracasada, me siento bien orgullosa de dónde estoy, con quién estoy y cómo soy; me siento orgullosa de mi forma de ser, de mi trabajo, de mi casa, ésa que dices tú que es una mierda, ésa que tú dices que tengo que vivir en ella por culpa de mi perra, no entiendes que yo elegí esta casa por la luminosidad, por las ventajas que tiene en verano … Sí, en invierno también tiene desventajas, pero no es la primera casa en la que vivo sin calefacción y, la verdad, es lo que menos me preocupa, todo lo demás de ella me compensa. También dices que “por culpa de mi perra” no puedo visitar determinados lugares o ir a algunos sitios, estás equivocado, pero ni me voy a molestar en explicarlo.

Basta ya de prejuzgar, basta ya de hablar sin saber, basta ya de creernos listos cuando lo que realmente eres es un ignorante, ya basta querido desconocido.

 

 

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